DÉCADAS IRREPETIBLES

Al igual que mi otro blog dedicado al boxeo, este pretende recuperar la memoria de unos años irrepetibles, desde finales del XIX hasta los años 30 del siglo XX. En "Audaz y tanguista" se rinde homenaje a algunos de los bravos púgiles que protagonizaron este periodo, entre ellos a mi propio abuelo, verdadero germen de todo esto, Ángel Tejeiro. En este blog recupero la Historia con mayúsculas de unas décadas irrepetibles. Para ello he recurrido a las hemerotecas digitales disponibles: El Mundo Deportivo, La Vanguardia, ABC, La Jornada Deportiva, El País Vasco, Diario de Alicante, El Eco de Cartagena, El Noticiero Gaditano, El Porvenir, La Tierra y Madrid Sport. Salas como el Iris Park o el Olympia de Barcelona, nombres legendarios como Frank Hoche, Felix Pomés, Passapera, Ángel Munich, Barcino, Condor... Es un trabajo en construcción: aún estoy en ello, y animo a todos los que posean información interesante -y en especial imágenes originales- a que me ayuden en esta tarea. Y hechas las "confesiones", choquemos los guantes y vayamos al primer asalto.

miércoles, 25 de agosto de 2010

1919 Joaquín Valls, campeón de España welter

En Barcelona, el panorama del boxeo no mejora sustancialmente durante 1919. Al margen de una velada que se celebra a finales de febrero en el Frontón Condal, en la que Hoche vence por k.o. al “campeón de Chile” Anibal Rojas –“por dar satisfacción al público invitó a Rojas después del ko a continuar. Rojas declinó”–, hasta el verano los aficionados solo pueden disfrutar de dos convocatorias en Mataró, ambas en mayo. En la primera, Kamalof se enfrenta a Kuchenbequer dentro del festival deportivo que se celebra en el campo del Iluro. En la segunda, el Circo Clavé acoge cuatro combates “a la americana” organizados por el Boxing Club Mataró, en los que participan púgiles como Valls y Fresno.

La temporada de verano da comienzo el 17 de junio con una velada que organiza en el Iris Park el Sindicat de Periodistes Esportius, a beneficio de su Caja de Previsión y Socorro. Tal vez por la ausencia de Dixie Kid –quien según la prensa se encuentra en Bilbao dirigiendo una cátedra de educación física–, Hoche es enfrentado con Kid Jacks, quien cae noqueado en el noveno asalto de un combate para el cual la organización “ha ofrecido una bolsa de 1000 pesetas a repartir a razón del 60% al vencedor y 40% al vencido”. En la semifinal de esta velada, Joaquín Valls (Joe Walls) se impone a los puntos a Agustín Mora.

El resto del verano pugilístico consiste, salvo contadas excepciones, en los dudosos espectáculos habituales de la época. Así, el Turó Park exhibe en dos ocasiones, en junio, a Marcelo Sánchez, “americano, vencedor de Jack Johnson en Madrid”, junto con otros supuestos combates de boxeo. El mismo espectáculo se repite dos días seguidos, a finales de mes, en el Parque de Barcelona, con ocasión de la verbena de San Pedro.

Por otra parte, a principios de julio el Teatro de la Marina programa una exhibición de boxeo de Jack Sum con Condor; en el Luna Park se celebran tres combates “a la americana” a mediados de ese mes; y la Sección Deportiva del Centre Católic de Sans organiza a finales de agosto una velada de lucha grecorromana y boxeo, en la sala de espectáculos de su local social.

No todo son “pachangas”, no obstante, aunque ello depende en buena medida de la seriedad de los organizadores. Así, Ramón Larruy organiza una velada a finales de julio en el Frontón Principal Palace, en la que, tras 20 asaltos de dos minutos de duración, Dixie Kid consigue por fin vencer a los puntos a Frank Hoche.

No tarda el Ateneo Enciclopédico Popular en organizar la correspondiente revancha en la plaza de toros antigua de la Barceloneta, para la que se fija como fecha el último domingo de agosto. Al combate, que se pacta nada menos que a 30 asaltos, se le otorga además la categoría de “campeonato de España de los pesos medianos y de todas las categorías”. Mientras los aficionados aguardan expectantes, las semanas anteriores Dixie Kid entrena con compañeros como Joaquín Valls, y Hoche entrena en Garraf con Barcino (Valls y Barcino tienen previsto combatir próximamente por el campeonato de España del peso welter o mediano ligero). Sin embargo, Hoche enferma de gripe… y la revancha, suspendida, nunca llega a celebrarse.

Por cierto, uno de los integrantes del cartel, el boxeador Carlos Soum, se presenta como “Campeón de Cataluña de peso mediano”, sin que tengamos ninguna referencia sobre quién, cuándo o cómo le concedió el supuesto título. Ya hemos comentado que el Club Pugilista otorgó tres títulos de “campeón de España” en 1913, que fueron lucidos por sus detentadores en diversas veladas (en el caso de Fernando Martínez, dado como campeón del peso ligero por el Club Pugilista, se le presenta en el futuro como campeón del peso mediano ligero –en una velada en Izquierda del Ensanche en 1914– y campeón del peso mediano –en dos veladas en 1914 y 1915–). En el futuro encontraremos otros casos igual de discutibles, como el “título de Cataluña organizado por el A.E.C.” (?) en el Parque de Barcelona en julio de 1920, la presentación de Ortíz como “campeón de Cataluña” en una reunión en febrero de 1921, o la frecuente alusión a José Teixidor “Kamalof” como campeón de España del peso fuerte.

En octubre de 1919 se otorga el primer título de campeón de España con un mínimo de rigor, aunque evidentemente sin “oficialidad” que otorgaría una Federación que aún no existe. Así, el 9 de ese mes, el Ateneo Enciclopédico Popular organiza una reunión a base de púgiles nacionales en la que el combate estrella corre a cargo de Joaquin Valls y “Barcino”, que contenderán en 15 asaltos de 2 minutos por el título de España del peso welter. A última hora Barcino opta por no presentarse y es sustituido por Juan Molero, que efectúa su debut. Valls pone k.o. a su oponente en el asalto duodécimo, adjudicándose el campeonato y consolidándose como uno de los púgiles más sólidos y brillantes de la época.

Ese mismo mes, José Teixidor “Kamalof” ofrece una exhibición con Dixie Kid dentro del festival deportivo que organiza el Mataró Boxing Club en el parque municipal de esta ciudad, en el que además Alfonso, al vencer por abandono a Bruch, es proclamado campeón local de boxeo.

El año 1919 concluye en Barcelona con la reunión en que Dixie Kid, que ya tiene hechas las maletas para marchar a Francia, se deshace rápidamente de un flojo Rautal en un combate de trámite que no permite el disfrute de los aficionados.

Tampoco para Madrid es este un año que merezca la pena recordar en lo pugilístico. Los escasos combates que se organizan distan mucho de ser ejemplares, como resume la siguiente crónica publicada en abril en El Mundo Deportivo:

Desde Madrid.- Los profesionales del boxeo y las eternas pantomimas.- ¡Boxeo, cómo te han puesto! A todos, por el solo hecho de ser fuertes, no les es permitido ser boxeadores. Por ello el combate anunciado como suceso entre Anderson y Almela no llegó en importancia a emular la lucha de dos porteras, pongamos por ejemplo de combate. Eso a pesar de tratarse de hombres de cierta fama, pero en campos ajenos al ring. Anderson, el profesor de boxe, porque para él ya pasaron los tiempos de la lucha con pesos similares, y hase quedado convertido solamente en un hábil profesor, que puede revelarnos jóvenes y bien adiestrados púgiles.

Almela, su contrincante del otro día, porque jamás calzó más guantes que los de calle, y eso de la boxe no se arregla dando bofetadas. ¡Qué gran equivocación! El conocido picador de toros, hombre de una gran fortaleza, sólidamente constituido, es un luchador de greco-romana y de libre, peligrosísimo, pero nada más. Saliendo de ese oficio, si quiere buscar riesgos, tendrá que ir por ellos a las plazas de toros” [EMD 17/04/19 p1].

Al margen de ello, en estos meses tan solo se celebran exhibiciones y algún combate de Jack Johnson (en enero contra Bill Flint en el teatro Gran Vía) y Dixie Kid (también en enero, en el teatro ABC), en reuniones en las que también aparecen otros púgiles como Niva Roja, que se presenta como campeón de Chile, o Romo Fhale, campeón holandés.

En cualquier caso, es de destacar que una nota publicada en 1919 indica que la Agrupación Deportiva Ferroviaria inaugurará el 26 de enero su local en la calle Trafalgar 19, “donde tiene una admirable instalación de gimnasia en general, boxeo, etc.”. La Ferroviaria había nacido en febrero de 1917 de la refundación de la Sociedad Club M.Z.A., con el objeto de agrupar a las diversas compañías ferroviarias. En lo pugilístico, esta entidad dará al país algunos nombres valiosos como Emilio Martínez, Marcote o Luis Amador, y ejercerá un importante papel en la difusión del boxeo en la capital.

En el País Vasco, donde Dixie Kid dirige una cátedra de educación física, tiene lugar en este año de 1919 uno de los principales eventos pugilísticos del país: el combate en San Sebastián entre Georges Carpentier y su compatriota, el campeón militar Croisilles.

Nacido en Liévin en 1894, a sus 25 años de edad el largo historial de Carpentier –su primer combate profesional fue a los 14 años– incluía los títulos de campeón de Francia del peso welter (1911), campeón de Europa de los pesos medio (1912), semipesado (1913) y pesado (1913), hasta culminar en la obtención del título de campeón del mundo del peso semipesado, que obtuvo el 12 de octubre de 1920 en un memorable combate ante Battling Levinsky.

El combate tiene lugar el domingo 28 de septiembre en la plaza de toros donostiarra, y se salda con victoria de Carpentier por k.o.. Faltan aún dos años para que aparezca por Barcelona o Madrid, y como veremos será tan solo para ofrecer exhibiciones.

Cerraremos 1919 con la noticia, que se publica en octubre, de la llegada a Melilla el Antonio Bonne, ex profesor de gimnasia en Madrid, que tiene previsto organizar en la ciudad norteafricana concursos y fiestas de boxeo y lucha grecorromana.

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