DÉCADAS IRREPETIBLES

Al igual que mi otro blog dedicado al boxeo, este pretende recuperar la memoria de unos años irrepetibles, desde finales del XIX hasta los años 30 del siglo XX. En "Audaz y tanguista" se rinde homenaje a algunos de los bravos púgiles que protagonizaron este periodo, entre ellos a mi propio abuelo, verdadero germen de todo esto, Ángel Tejeiro. En este blog recupero la Historia con mayúsculas de unas décadas irrepetibles. Para ello he recurrido a las hemerotecas digitales disponibles: El Mundo Deportivo, La Vanguardia, ABC, La Jornada Deportiva, El País Vasco, Diario de Alicante, El Eco de Cartagena, El Noticiero Gaditano, El Porvenir, La Tierra y Madrid Sport. Salas como el Iris Park o el Olympia de Barcelona, nombres legendarios como Frank Hoche, Felix Pomés, Passapera, Ángel Munich, Barcino, Condor... Es un trabajo en construcción: aún estoy en ello, y animo a todos los que posean información interesante -y en especial imágenes originales- a que me ayuden en esta tarea. Y hechas las "confesiones", choquemos los guantes y vayamos al primer asalto.

viernes, 11 de mayo de 2012

1923 Crisis y consagración del boxeo en España (1)


Llegado enero de 1923, la AEP deja de organizar reuniones pugilísticas en Barcelona. Posiblemente las causas se relacionan con las quejas que expresa Ramón Larruy en El Mundo Deportivo a finales de mes:

Diversas son las causas que contribuyen a la profunda crisis que está atravesando el boxeo barcelonés. Empezando por el estancamiento general de los boxeadores, en los cuales no se les nota grandes progresos, nos encontramos con infinidad de causas que se interponen al paso del boxeo, siguiendo éste tan penosa marcha que en algunas ocasiones da la sensación de que resbala hacia atrás. A una mala temporada en la que se acostumbró al público a los combates entre extranjeros, que si bien boxeaban más que los de casa, poco interesaban a nuestro público sus andanzas, se juntó una gran temporada de partidos de fútbol, que esquimaron de tal suerte el bolsillo del público que apenas le quedó para tabaco, cuando a las veladas de boxeo no se iba con cuatro cuartos, pues las desmesuradas pretensiones de nuestros boxeadores en embrión, unidas al apetito desordenado de nuestros empresarios, hicieron que éstos alcanzaran unos precios fantásticos y no al alcance del bolsillo democrático de la mayoría del público que al viril deporte es aficionado. A esto se ha venido a juntar el frío; un frío como el que no estábamos acostumbrados y que más que a salir a la calle convida a meterse en la cama”.

Unos meses más tarde, Larruy –que ejerce de profesor de boxeo del Centre Autonomista de Dependents– llegará a afirmar, en una columna titulada “Qué es el boxeo”, que éste “es una ridícula farsa con la que cuatro frescos han logrado que el puchero arranque el hervor, mientras docenas de infelices se llenan los ojos de zurrapa solpando el hogar”.

Así las cosas, hace falta mucha profesionalidad para sacar adelante las veladas en buenas condiciones, y Juanito Elías decide reaparecer en escena a finales de enero con una reunión en el Iris Park. El plato fuerte de la reentrée, con todo, se estropea cuando una lesión en una mano del campeón de Europa Charles Ledoux, que iba a ser enfrentado a Alfonso Cañizares, provoca su sustitución a última hora por su compatriota Paul Gay.

En la siguiente velada de Elías en el Iris, dos semanas más tarde, Emilio Gil “Blind” retiene su título de campeón de España del peso ligero al hacer nulo con Agustín Villar. En las preliminares Víctor Ferrand, aspirante al título nacional del peso mosca, es descalificado cuando asesta un golpe bajo al campeón Luis Vallespín; sin embargo, al no haberse presentado éste al pesaje, el título es otorgado a Ferrand.

A mediados de febrero, sin embargo, Juanito Elías se traslada a Madrid para organizar la próxima temporada, en que piensa plantear veladas en Madrid, Barcelona y San Sebastián; en abril, sus viajes le llevan a París, Amberes y Londres.

La marcha de Elías alienta a otros promotores a lanzarse a la arena. En febrero, el marinero sueco Van Neck debuta en el Iris Park, y dos semanas después Ricardo Alís bate a Gastón ante un graderío lleno de público. El comité del partido liberal del distrito décimo crea el “Club Deportivo Iberia” y anuncia que va a dedicarse al atletismo, fútbol y boxeo… aunque no vuelven a aparecer noticias suyas. En marzo llehan malas noticias desde Italia, donde el campeón Erminio Spalla –que poco después alcanzará el título europeo del peso fuerte– bate holgadamente a José Teixidor, que sigue siendo calificado de campeón de España, por abandono en el décimo asalto.

El 17 de abril, ante más de 6.000 espectadores que llenan en Frontón Condal, Ricardo Alís vence por puntos a Joaquín Valls en combate a 12 asaltos, y le arrebata el título de España del peso welter. La siguiente velada del Frontón, tres semanas después, resulta sin embargo un fracaso cuando el ex campeón de Francia Billy Balzac y Frank Hoche, cuyo enfrentamiento ha despertado un enorme interés, ofrecen un pobre espectáculo y son advertidos en público por falta de combatividad.
Mundo Deportivo, 25 septiembre 1923, p.4

En Madrid, mientras tanto, el club Boxing Castilla ha organizado reuniones todos los sábados de enero y febrero en el Ideal Polistilo, en las que participan púgiles madrileños como Mario de las Heras, Antonio Ruiz, Marcote, Quintana o Gámez, así como boxeadores catalanes como Zaragoza, Vilanova o el propio Pedro Sáez.

Mediado el mes de marzo, sin embargo, el Circo Americano toma el relevo del Polistilo y se convierte en el foco de atención de los aficionados, que acuden puntualmente todas las semanas hasta el mes de junio, en sesiones matinales (los domingos) o vespertinas (los lunes y, ocasionalmente, otros días de la semana). Hasta el Circo Americano llegan los principales púgiles de España, muchos de ellos catalanes, incluyendo a Luis Vallespín, Joaquín Valls, José Gironés, Fernando Urtasun o Frank Hoche, y tal es el éxito de las convocatorias y la fuerza que alcanza el pugilismo en la corte, que en mayo se disputa en este recinto el primer campeonato nacional, en el combate en que Manuel González vence por puntos a Víctor Ferrand y le arrebata el título de España del peso mosca.

Se trata de la primera vez que un campeonato nacional de boxeo se celebra fuera de Barcelona, y esto hace temblar al mundo pugilístico catalán. Ramón Larruy llega a firmar un artículo titulado “¿Se desplazará el eje del boxeo?” en el que reflexiona sobre “la naciente afición madrileña, gracias al acierto del organizador de la Corte don Federico López”, comparándola con “la orientación tan poco deportiva que ha tomado el boxeo barcelonés”. Y a finales de mes la prensa comienza a especular con la posible disputa, también en Madrid, del combate por el título de España de peso pluma entre el campeón Ramón Miró y el aspirante Alfonso Cañizares.

Parte del auge del pugilato en Madrid cabe atribuirlo a la directiva de la Federación Española de Boxeo (zona Centro), que toma posesión el 5 de abril con Guillermo Hildebrandt como secretario. Entre sus primeros acuerdos se incluye la regorganización de la federación y de su comisión de árbitros, así como el nombramiento de Manuel Kreissler como presidente de ésta última a principios de mayo.

En abril, la madrileña sala Dempsey organiza en abril un par de veladas, y en junio la “espantada” del empresario Federico López en el Circo Americano no solo provoca la suspensión de las reuniones en el mismo, sino que da inicio a un largo rosario de quejas por parte de varios boxeadores catalanes que se quedan sin cobrar. 

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